Nunca habían sido capaz de entender la obsesión que tenia con las estrellas. Invierno pasaba los días pegado al cristal de su casa observando como el cielo se tornaba en la más absoluta oscuridad. Tan sólo unos pequeños puntos brillantes desafiaban la inconmensurable oscuridad de la noche. Siempre había pensado en lo increíble que tenia que ser ver una de cerca. Azules, Rojas y amarillas. Incluso las densas pero hermosas estrellas blancas.
martes, 25 de marzo de 2014
lunes, 24 de marzo de 2014
La luna no se puede robar
Quizá es uno de los "cuentos" Zen que más me gustan, sobre todo por el significado que tiene.
Es fácil pensar que es un texto absurdo y sin sentido, pero una de las maravillas de la "literatura" Zen es que siempre trata de enseñar algo y de hacer reflexionar al lector.
En un tiempo pasado (o no tan pasado), los maestros Zen enseñaban estos textos a sus discípulos.
En un tiempo pasado (o no tan pasado), los maestros Zen enseñaban estos textos a sus discípulos.
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